Se van de Cuba las principales multinacionales hoteleras que operaban en el país

La retirada parcial de las principales cadenas hoteleras extranjeras supone un nuevo revés para Cuba, que atraviesa una de las peores crisis de su historia reciente.

La española Meliá anunció este miércoles el cese inmediato de operaciones en 15 de sus 34 hoteles, en específico los vinculados a Gaviota, la cadena turística controlada por el conglomerado militar cubano Gaesa.

Poco antes, Iberostar renunció a 12 de los 16 establecimientos que operaba en Cuba, mientras la canadiense Blue Diamond informó de que abandonaba todas sus operaciones «con efecto inmediato».

A ellas se sumó Archipelago International, el mayor grupo hotelero privado del sudeste asiático, que retiró su marca Aston de varios hoteles, entre ellos algunos de los más modernos y lujosos de La Habana.

La salida de estas empresas se produjo tras una nueva vuelta de tuerca del gobierno de Donald Trump sobre la economía cubana

El presidente estadounidense firmó el 1 de mayo una orden ejecutiva que contempla sanciones contra personas y compañías que mantengan vínculos económicos con Gaesa.

La medida impuso un ultimátum para que las empresas extranjeras pusieran fin a sus operaciones con el holding cubano antes del 5 de junio.

Lejos de señalar exclusivamente a EE.UU., las hoteleras han atribuido la retirada a una combinación de factores, desde sus preocupaciones legales hasta el deterioro de las condiciones operativas y la crisis energética que vive la isla.