Un dato especialmente interesante para el mercado inmobiliario salteño surge de un relevamiento de la Cámara de Corredores Inmobiliarios de Salta y la Cámara Salteña de la Construcción: actualmente, construir una vivienda puede resultar hasta un 40% más costoso que comprar una propiedad usada.
La diferencia refleja el fuerte peso que tienen hoy los materiales, la mano de obra y otros costos asociados a la construcción.
El dato puede modificar las decisiones de quienes tienen ahorros y están evaluando entre comprar una vivienda terminada, construir o ingresar en un proyecto. En un mercado donde los compradores también buscan oportunidades y propiedades que no requieran grandes inversiones posteriores, una vivienda usada en buenas condiciones puede aparecer como una alternativa económicamente más conveniente frente al costo de levantar una casa desde cero.
