El abogado Santiago Pedroza fue condenado a 3 años de prisión en habilitaciónon por 5 años para ejercer su profesión, por la estafa en la venta de terrenos inhabitables de San Lorenzo.
El reconocido abogado salteño Santiago Pedroza fue condenado a tres años de prisión condicional y recibió una inhabilitación de cinco años para ejercer la profesión, luego de admitir su responsabilidad en una causa por una serie de maniobras fraudulentas vinculadas con la comercialización irregular de terrenos.
La sentencia fue dictada en el marco de un juicio abreviado, donde el Ministerio Público Fiscal estuvo representado por los fiscales penales Ramiro Ramos Ossorio y Esteban Martearena, quienes acusaron a Pedroza como autor de los delitos de asociación ilícita, estafas y usurpación de propiedad.
Junto al abogado también fue condenado Roberto Fernando López, quien, según la investigación, formaba parte de la estructura delictiva y se presentaba falsamente como abogado para realizar gestiones y facilitar las maniobras. López fue condenado por asociación ilícita y ejercicio ilegítimo de una actividad o profesión, en concurso real, con una pena de tres años de prisión condicional.
La causa había comenzado a partir de la denuncia de un hombre de 35 años que afirmó haber sido engañado en la compra de un lote en Atocha. Con el avance de la investigación, más familias se sumaron al expediente y desde la Justicia estimaron que alrededor de 400 personas podrían haber sido afectadas por la maniobra.
En el caso de Pedroza, además de la condena se estableció la obligación de reparar el daño económico ocasionado a las víctimas, estimado en más de 21 millones de pesos. Por su parte, López deberá afrontar la reparación económica fijada en 3 millones de pesos.
La investigación judicial determinó que ambos participaron de una organización dedicada a ofrecer y comercializar terrenos ajenos ubicados en zonas que no eran aptas para asentamientos, debido a sus características de inundabilidad e imposibilidad de urbanización.
Según la acusación, Pedroza habría tenido un rol central dentro de la estructura, mientras que López se encargaba de tomar contacto con algunos damnificados utilizando una identidad falsa y presentándose como profesional del derecho.
