El fenómeno de El Niño ya está presente en el Pacífico y algunos pronósticos internacionales proyectan una evolución de gran intensidad. En Salta, el período de mayor atención comenzaría en primavera, con posibilidad de tormentas fuertes y lluvias abundantes en cortos períodos.
Los modelos climáticos que siguen la evolución del fenómeno El Niño advierten sobre la posibilidad de que durante 2026 se desarrolle un episodio especialmente intenso. El calentamiento del Pacífico ecuatorial se encuentra en niveles elevados y algunos centros meteorológicos proyectan valores que podrían acercarse a los registrados durante los eventos más fuertes. Sin embargo, la intensidad definitiva todavía presenta incertidumbre y deberá seguirse durante los próximos meses.
Para Salta y el NOA, uno de los períodos que genera mayor atención sería el comienzo de la primavera. De acuerdo con el análisis publicado por Informate Salta, entre octubre y noviembre podrían aumentar las condiciones favorables para tormentas intensas, con abundante lluvia en períodos cortos, actividad eléctrica, fuertes ráfagas y eventualmente caída de granizo.
La etapa más sensible podría extenderse entre diciembre y marzo, cuando la temporada cálida y lluviosa alcanza su mayor desarrollo. La repetición de tormentas importantes en pocos días podría provocar saturación de los suelos, crecidas de ríos, anegamientos en zonas bajas y dificultades en los sistemas de drenaje urbano. Por eso, además de la cantidad total de lluvia, uno de los factores centrales será la intensidad y la concentración de las precipitaciones.
El escenario también podría tener consecuencias durante los primeros meses de 2027. Una temporada particularmente húmeda, combinada con temperaturas todavía elevadas y acumulación de agua, puede favorecer la proliferación del mosquito Aedes aegypti y aumentar la necesidad de reforzar las medidas de prevención del dengue. El Servicio Meteorológico Nacional confirmó que El Niño se encuentra activo y que durante julio-agosto-septiembre existe una probabilidad cercana al 100% de continuidad de la fase cálida.
