A 334 años del terremoto de Esteco, Salta recuerda el origen de una tradición que atraviesa generaciones

El 13 de septiembre de 1692 una serie de fuertes movimientos sísmicos sacudió Salta y quedó vinculada a la tradición religiosa que dio origen al Milagro.

Este domingo se cumplen 334 años de los terremotos que afectaron a Salta en septiembre de 1692 y que quedaron profundamente ligados a la historia y a la tradición del Señor y la Virgen del Milagro. El movimiento sísmico provocó importantes daños y quedó asociado a la desaparición de la antigua ciudad de Esteco.

Según la tradición histórica y religiosa, ante los movimientos de la tierra los habitantes de Salta recurrieron a las imágenes del Cristo del Milagro y de la Virgen, y las sacaron en procesión. Con el paso del tiempo, aquella experiencia quedó incorporada a la identidad religiosa de la provincia y dio origen a una de las celebraciones más importantes del calendario salteño.

Más de tres siglos después, cada septiembre miles de peregrinos llegan caminando desde distintos puntos para renovar su fe. La fecha adquiere este año un significado especial porque coincide con el inicio de las jornadas centrales del Milagro, cuando la ciudad recibe a las grandes columnas de peregrinos antes de la procesión del 15 de septiembre.