Durante su discurso ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, el presidente Javier Milei volvió a colocar el reclamo argentino por las Islas Malvinas en el centro de su mensaje y afirmó que se trata de una “causa nacional”. También cuestionó el funcionamiento de la ONU y reclamó que sus resoluciones tengan consecuencias concretas.
El mandatario sostuvo que, a cinco décadas de una resolución de la Asamblea General que llamó a las partes a evitar modificaciones unilaterales mientras continúe la disputa de soberanía, la situación no cambió. En ese contexto, hizo referencia al avance de actividades vinculadas con la explotación de petróleo en la zona y señaló que la Argentina rechaza las licencias otorgadas por el Reino Unido.
Milei cuestionó además la capacidad de Naciones Unidas para hacer cumplir sus propias resoluciones y planteó que la falta de consecuencias debilita la autoridad del organismo. El Presidente sostuvo que la Argentina adoptó medidas frente a la explotación de recursos en el área en disputa, entre ellas sanciones a empresas y proveedores, además del envío al Congreso de un proyecto relacionado con la defensa de la soberanía nacional.
En el tramo final de su exposición, el jefe de Estado convocó nuevamente al Reino Unido a retomar las negociaciones para buscar una solución pacífica a la disputa de soberanía. También advirtió que su Gobierno no será indiferente frente a empresas que exploten recursos naturales en la zona sin autorización argentina.
