Teherán informó nuevos ataques contra instalaciones militares estadounidenses en Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, mientras Washington mantiene su amenaza de responder con mayor intensidad.
La guerra entre Estados Unidos e Irán volvió a escalar en las últimas horas. Teherán informó ataques contra instalaciones militares estadounidenses en Emiratos Árabes Unidos y Kuwait, ampliando el escenario de enfrentamientos en el Golfo Pérsico.
La nueva ofensiva se produce después de que Estados Unidos realizara ataques contra objetivos iraníes. El Gobierno de Irán informó que 18 personas murieron y otras 142 resultaron heridas en los bombardeos registrados esta semana, mientras que las autoridades estadounidenses justificaron sus operaciones como una respuesta a acciones iraníes contra fuerzas norteamericanas y el transporte marítimo en el estrecho de Ormuz.
La situación genera preocupación internacional por la posibilidad de una expansión regional del conflicto. El estrecho de Ormuz constituye además un punto estratégico para el transporte mundial de petróleo, por lo que cualquier interrupción prolongada podría tener consecuencias sobre los mercados energéticos y terminar impactando en los precios internacionales.
