La renuncia del ex vocero y hasta ayer, Jefe de Gabinete, se veía venir desde el jueves. Será reemplazado por Diego Santilli.
Luego de los repetidos e insistentes intentos de Javier y Karina Milei de protegerlo desde marzo, finalmente dio un paso al costado el jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, solo en el gobierno nacional, investigado en la Justicia por enriquecimiento ilícito y acorralado en el Congreso por la oposición.
El texto anunciando la renuncia de Manuel Adorni fue difundido horas antes del partido de Argentina ante Jordania, y sostuvo que fue víctima de acoso mediático mientras negó haber cometido delitos
“Gracias por su confianza Presidente. Ha sido un verdadero honor”, escribió en su cuenta de X, después de una agonía de más de 100 días.
En su mensaje de despedida, Adorni afirmó: “Lamento que el acoso, las mentiras y los constantes intentos de los medios de comunicación por arruinar mi reputación nos hayan causado tanto daño”, insistiendo en que no participó en “ni un solo acto de corrupción”. El caso ha ocupado portadas en Argentina desde marzo, y por eso, el medio especializado en economía planteó que la causa vinculada a Adorni terminó “minando la popularidad y el capital político de un gobierno que intenta impulsar la mayor agenda de reformas del país en décadas”.
Escándalo y admisión de fondos no declarados
El eje del escándalo reside en la justificación de los gastos de Adorni, quien en una entrevista televisiva a principios de mes alegó que sus recursos provenían de ahorros legítimos, inversiones en criptomonedas y dinero en efectivo hallado en el apartamento de su difunto padre. Estas explicaciones provocaron burlas generalizadas y aumentaron la presión para su salida. El propio Adorni admitió en junio que tenía 500.000 dólares no declarados a las autoridades fiscales, sosteniendo que “todos los argentinos ahorran sin declarar”. La declaración contrastó con lo expuesto meses antes ante el Congreso, donde aseguró que no había cometido ningún delito ni tenía “nada que ocultar”.
La gota que colmó el vaso y la paciencia de Karina Milei fue la rectificación de la declaración jurada presentada por el propio Adorni. La millonaria inversión y ganancia por inversiones en Bitcoin no se la creyó nadie y lo desacreditó todavía más.
